Enfrentarse a Xbox One X supone despertar sentimientos enfrentados. La catalogada como “la consola más potente jamás creada” hace honor a su nombre, pero su capacidad de impresionar en directo no disipa las dudas que ya traíamos de casa. Voy a jugar a juegos que se van a ver así de bien, ¿pero qué juegos?
Xbox One X es la tercera iteración de Xbox One tras el lanzamiento de Xbox One S. Se trata de una revisión de las posibilidades de la consola, ahora también destinada a ofrecer resoluciones 4K nativas. Y vaya si lo hace. Ponerte frente a ‘Forza Motorsport 7’ te enamora de la consola al instante, pero si es un escarceo caprichoso o un matrimonio de por vida es algo que está por ver. Especificaciones técnicas:
XBOX ONE X
XBOX ONE
CPU
Ocho núcleos X86 a medida a 2.3GHz
Ocho núcleos Jaguar a medida a 1.75GHz
GPU
40 unidades de computación a medida a 1172MHz
12 unidades de computación GCN a 853 MHz (Xbox One S: 914 MHz)
Hay dos formas de ver Xbox One X, y una de ellas inevitablemente requiere calma y paciencia. La segunda es la pasional, la que enumera cifras técnicas entre teraflops, gigahercios y gamusinos, dejándote atónito ante el prodigio técnico que ha provocado que semejante lista de especificaciones acabe entrando en una máquina tan pequeña.
Con un tamaño inferior al de Xbox One S, X es la máquina que tu salón siempre había deseado. Una auténtica belleza por fuera, pero con una bestia parda en su interior esperando a ser explotada. Lo consigue sin demasiados artificios, con un diseño minimalista y huyendo de esa estética poligonera que parece haber inundado todo lo que huele a hardcore en esta industria. Ni luces, ni tribales, ni nada que se acerque a ello lo más remotamente. Bonita a rabiar, que diría mi abuela.
Tampoco especialmente complicada. Su configuración de entradas y puertos es básicamente la que ya vimos en One S: audio digital por aquí, entrada y salida de HDMI por allá. Nada destacable. Ni siquiera el mando acepta revisiones, manteniendo la misma estética y comodidad que lleva atesorando desde hace años.
El próximo año podremos ver las nuevas aventuras del espartano en el mundo nórdico junto con un nuevo personaje, su hijo Atreus.
Tras acabar con todo el panteón olímpico en los anteriores juegos, Kratos cambia de mitología a mitología. El lanzamiento está previsto para este 2018 sin una fecha concreta y tiene ilusionado a miles de fans tras su último lanzamiento en 2013 del God of War Ascension, juego que no recibió muy buenas críticas.
Este juego destaca por la aparición del nuevo hijo de Kratos, Atreus, quien de momento no se sabe nada; aunque en los trailers se ve como acompañara al fantasma de Esparta en sus nuevas aventuras, pero tendrá que aprender aun de su padre ya que aún no es muy hábil en la batalla (clavando una flecha a su padre en vez de al enorme rivalque le estaba atacando). Además, al estar ambientado en una nueva mitología, la mayoría de enemigos del espartano serán nuevos y no se sabe contra que nuevos antagonistas se enfrentará. Los fans ya tienen esperanzas de enfrentamientos contra criaturas o dioses de la mitología nórdica como: el dios del trueno Thor, el gran lobo Fenrir, Odín, Tyr, o la serpiente marina Jörmundgander (que dicen que es la serpiente del tráiler). También, habrá nuevas armas manejables como el hacha que manejaba Kratos en el tráiler; a pesar de esto, parece que el espartano se ha desecho de las clásicas espadas del caos o de Atenea.
Los creadores del juego no hablan de nada más de lo que aparece en los numerosos trailers, lo que provoca un mayor misterio acerca de lo que sucedió tras el final de God of War 3. Los fans desean continuar con este increíble historia y no les queda otra que esperar, aunque de vez en cuando se les contenta con un nuevo tráiler.
Es un videojuego creado por una pequeña compañía independiente danesa que se desarrolló en 2004 y 2006. El juego consta de 24 niveles en los que guiaremos a un niño que busca a su hermana en un mundo oscuro donde tendremos que superar pequeños puzzles. No es difícil pasárselo, aunque es verdad que si que es difícil encontrar todos los coleccionables. Desde el principio te introducen en una atmósfera oscura que te pone en tensión. Sin duda lo más destacable es el final, pero eso no lo podemos contar, es sorpresa.
Explosiones por aquí, héroes carismáticos por allá, tiroteos sin igual… y entre medias uno de los mejores y más adictivos videojuegos de acción multijugador de los últimos años. Blizzard ha vuelto a coronarse dando vida a Overwatch, un auténtico imprescindible que nos ha puesto muy difícil sentarnos frente al teclado para escribir este análisis.
Pasan las horas y nada cambia. La pasión con la que disfrutas de su intensa acción; el ánimo con el que afrontas cada una de sus batallas; el asombro que despierta en ti el colorido y la espectacularidad de sus tiroteos… y claro, esa sonrisa que te impide ocultar lo que sientes. Overwatch es diversión en estado puro. Un videojuego de acción multijugador que te atrapa y no te suelta por mucho que quieras.
Siempre hay tiempo para una partida más, para medir fuerzas contra otros jugadores en esas locas batallas campales que Blizzard ha recreado con tanto gusto y exquisito colorido. Que lo nuevo de los padres de Diablo, StarCraft y Warcraft también enamora por su faceta artística. Está tan a otro nivel, posee tal magnetismo, que es imposible resistirse a sus encantos, que no son pocos precisamente.
Echarse una partida a Overwatch supone entrar en un asombroso universo de ciencia ficción en el que todo es posible.
Fácil de jugar, difícil de dominar
Fácil de jugar, sí, pero difícil de dominar. Pocas veces este lema cobra tanto sentido como en Overwatch. Hay personajes muy fáciles de guiar que ofrecen diversión inmediata, pero también hay otros que requieren pericia, de tiempo para acostumbrarse a sus particularidades. No nos cansaremos de repetirlo: cada héroe y villano se siente único, y no porque utilicen armas distintas; es que son distintos.
Es que plantean estilos de juego tan dispares, que sorprende cómo todos ellos, los 21, luego pueden compenetrarse de una forma tan increíble y espectacular en la acción. Claro que es posible que haya personajes más fuertes que otros, pero no hasta el punto de romper el equilibrio en las partidas. El dominio de sus habilidades, y también saber leer muy bien el combate, es esencial para alcanzar la victoria.
VALORACIÓN
Sabíamos que nos gustaría, no nos imaginábamos que tanto. Overwatch es uno de los mejores videojuegos de acción multijugador que han pasado por nuestras manos. Por la intensidad de sus tiroteos, por el magistral diseño de sus protagonistas y sobre todo, por su admirable capacidad de sorprenderte una y otra vez. Cada batalla es única, cada combate es puro espectáculo, y en todos ellos hay una constante que nunca desaparece: te divierte como pocos videojuegos son capaces de hacerlo. ¿Nos habría gustado toparnos con más contenidos? Sí, pero hasta que lleguen, tenemos diversión para rato.
La experiencia Skyrim en la palma de tu mano. En este análisis centrado en la versión de Switch de The Elder Scrolls V: Skyrim volvemos a Tamriel para descubrir cómo de bien se ha adaptado el juego de Bethesda a la nueva consola de Nintendo, tanto en términos técnicos como de opciones y control. Cientos de horas que ahora puedes disfrutar donde quieras.
De todos los primeros ports de juegos para Nintendo Switch, puede que The Elder Scrolls V: Skyrim sea el más importante. No tanto por lo fácil o difícil que haya supuesto llevarlo a la híbrida de Nintendo (al fin y al cabo, es un juego nacido en 2011) sino por lo que representa. Skyrim fue y es uno de los videojuegos más importantes de su generación, que atrapó durante cientos de horas a muchísimos jugadores y consagró a esta longeva franquicia. Poder decir que te llevas una obra tan inabarcable a cualquier sitio de forma portátil no es poco como mensaje directo: una fórmula que, sin contar los últimos microordenadores, ninguna plataforma puede afirmar.
Dovahkiin portátil
Técnicamente, y como adelantábamos, la versión de Skyrim para Nintendo Switch se amolda a la potencia de la máquina, teniendo en cuenta que no es un juego pensada para ella desde un primer momento. Una vez conectados al dock de la consola, la resolución alcanza los 900p, mientras que la versión para en la pantalla nativa de la consola llega a los 720p con alguna reducción en la resolución horizontal. Sin embargo, en todas nuestras pruebas hemos podido comprobar cómo el juego luce mucho mejor en la pantalla de Switch, camuflando mejor los recortes. Jugar en una televisión deja a veces una sensación menos redonda, con más aliasing y donde la falta de detalle, la distancia de dibujado y la reducción en la vegetación es más acusada..
Jugar en modo portátil o tabletop es, por tanto, nuestra recomendación para esta edición del juego de Bethesda. Recorrer la provincia de Skyrim en tus manos y poder realizar alguna misión pequeña en cualquier momento es una delicia. Tiene sus inconvenientes, por supuesto, como algunas ocasiones donde el tamaño de la pantalla no nos deja ver con exactitud lo que ocurre en la lejanía, ya sea un peligro o un punto de interés.
VALORACIÓN
The Elder Scrolls V: Skyrim en su versión para Switch es una gran conversión que tiene como principal atractivo poder tener el gigantesco mundo que construyó Bethesda en la palma de la mano. Técnicamente, se trata de una versión a medio camino entre la original y la Special Edition y, teniendo en cuenta el precio de cada una, queda relegada a aquellos jugadores que sólo posean una Switch para jugar o busquen el carácter portátil por encima de cualquier otra prioridad. No es decir poco, ya que llevar consigo los cientos de horas que ofrece esta entrega, junto a todas sus expansiones, resulta una opción muy atractiva.
Desde que en mayo se anunciara que Battlefield 1 estaría ambientado en la 1ª Guerra Mundial, la gran mayoría de seguidores de la saga se lanzó a apoyar una iniciativa muy valiente por parte de DICE, ya que decidía abandonar la guerra moderna y no caer en la moda de la guerra futurista que se ha hecho tan popular dentro del género. Este arriesgado cambio de rumbo, que hoy se muestra muy acertado, nos adentra en la Gran Guerra, un conflicto armado mundial que dio comienzo en julio de 1914 y finalizó en noviembre de 1918. Pese a que originalmente esta guerra se concibió como una contienda rápida que pondría fin a todas las guerras, lo que realmente comenzó fue uno de los conflictos más longevos y encarnizados de la historia.
Adaptando la guerra
No cabe duda de que representar esta realidad era complicado pues, no solo hay que ser fieles a la historia, sino también hacer que funcione en términos jugables. En este sentido, Battlefield 1 sigue siendo puro Battlefield; mismo sistema de control y mismas sensaciones en el campo de batalla, por lo que es un título que no sorprenderá a los fans, sin embargo, incluye novedades. El factor más importante es que se han modificado todas las armas para incluir el armamento original de la época, algo que también afecta a los vehículos y, pese al renovado plantel, el título sigue ofreciendo un control realista, contundente y tremendamente divertido.
Notaremos que ahora las armas exigen de una mayor habilidad dada la ausencia de tecnología, y que los vehículos, sobre todo en el aire, ahora son más lentos y toscos de manejar. Estas sensaciones de control más naturales añaden un factor fundamental en este tipo de videojuegos, y es que la habilidad premia por encima de las ayudas, algo que no sucedía en anteriores entregas por el tipo de conflicto en el que nos adentrábamos. Todo esto hace de Battlefield 1 un videojuego más complicado, pero también mucho más satisfactorio a nivel jugable, ya que sentimos una mayor aportación personal en los logros obtenidos.
Armamento y vehículos nuevos
Uno de los factores fundamentales para conseguir estos grandes resultados jugables, ha sido la fiel recreación de todo el armamento bélico de la época. En esta nueva entrega dispondremos de escopetas, fusiles, subfusiles, pistolas, rifles de francotirador, ametralladoras o granadas y, aunque ofrecen variedad, el número se ha reducido drásticamente respecto a Battlefield 4. Esta escasez de armas, incomprensible en un videojuego de estas características, es tal vez el fallo jugable más significativo.
VALORACIÓN
Battlefield 1 ha cumplido con nuestras expectativas y ha creado un videojuego sobresaliente. El multijugador ofrece variedad y novedades en los modos de juego, un acabado gráfico sensacional y lo más importante, una jugabilidad que, pese a ser continuista, ofrece novedades y se siente igual de divertida y realista. La inclusión de nuevas clases, el renovado plantel de armas y vehículos, el desarrollo de un sistema de progresión profundo, o la inclusión de escenarios dinámicos a nivel climático y jugable, son la muestra fehaciente de que el multijugador online de Battlefield 1 ha vuelto por todo lo alto.
Hay obras destinadas a escribir unas líneas más en la historia de los videojuegos. Zelda ha sido leyenda por haber aportado algunas de ellas, y quiere seguir haciéndolo. Breath of the Wild supone el punto más elevado de Nintendo como desarrolladora, con un mundo abierto colosal, un diseño ejemplar y una capacidad para innovar descomunal. La espada maestra vuelve a brillar. Análisis The Legend of Zelda: Breath of the Wild.
Zelda: Breath of the Wild es un triunfo a todos los niveles, desde cómo se ha ido gestionando lo que se mostraba sobre él hasta la ejecución del videojuego. En una época con sobreexposición a la información, en la que cada característica jugable se convierte en combustible para el marketing más desgarrado, Nintendo llega al lanzamiento con una jugada maestra: hacernos creer que sabemos demasiado sobre el título, pero sin conocer en realidad una ínfima parte de la bestia que es.
El gran éxito de Breath of the Wild consiste en haberse apuntado al carro de los mundos abiertos, y haberlo hecho entendiendo su gran encrucijada, consistente en aliar a dos enemigos irreconciliables (libertad y narrativa). Ambos deben convivir en un título de estas características, es inevitable. La solución escribe un nuevo capítulo en la historia de los videojuegos, porque no estás obligado a seguir un determinado orden, sino que eres tú el que decides.
¿Veis la montaña del fondo, el poblado, los bosques…? Pues todo podéis visitarlo, sin límites. Lo único es apañárselas, usando por ejemplo el parapente.
La mejor forma de definirlo es que la propia estructura del juego es un puzle a resolver, y puedes hacerlo de varias maneras. De las regiones y razas que existen, visitas siempre la que más te apetece. Completar antes una parte de la trama para luego ir a la siguiente. No hay linealidad, sino decisiones… y lo sorprendente es que, hagas lo que hagas, el juego no se derrumba. Aguanta como un titán.
Lo único que te pide Zelda: Breath of the Wild es que le dediques tiempo, llegando puntos en que sentirás que no puedes seguir en la historia sin antes haber mejorado tu equipamiento. El juego es un conjunto de engranajes perfectamente situados para que cuanto más rápido avanzas en la trama, más difícil lo tienes para seguir adelante. La mejor muestra es que a las pocas horas ya puedes enfrentarte al final del juego… para morir estrepitosamente. Lección de vida: lo importante no es el destino, sino el gran viaje que vas a experimentar. No apresures el camino, disfruta de él, porque Nintendo ha diseñado un entorno rico para que lo hagas.
VALORACIÓN
Zelda: Breath of the Wild no sólo hace historia, se convierte en leyenda. El proyecto más grande de Nintendo y su más ambiciosa incursión en mundos abiertos se resuelve con una trifuerza de ambición, talento e innovación. Reinventa Zelda poniendo patas arriba todas y cada una de sus convenciones, pero al mismo tiempo realizando un ejercicio de respeto encomiable hacia el núcleo de la saga. Es el más grande, el más libre y el más detallado de todos. Tiene talento, pasión y ganas de proponer cosas nunca vistas en la industria. Un videojuego que pasará mucho tiempo hasta que veamos algo parecido. Que resulta inolvidable. Que es... leyenda.
El punto de partida es claro, tanto desde el punto de vista argumental como desde el jugable. En lo que se refiere a la historia de Sombras de Mordor, nos encontramos con una historia de venganza y redenciónmás o menos clásica, en la que comenzamos reviviendo la historia de Talion, un montaraz apostado en la puerta negra cuando Sauron decidió volver a su 'casa'. Evidentemente no sobrevivimos, siendo asesinados y malditos por la guardia de Sauron. Por ello resucitamos, esta vez unidos a un espíritu amnésico que nos da poderes sobrehumanos. Mordor será nuestro patio de recreo y los orcos las atracciones que tendrán que sufrirnos en nuestro camino y el del peculiar ¿fantasma? que nos acompaña (y con el que hablamos).
Con este punto de partida, nos encontramos con una aventura relativamente fiel al lore original de la serie creada por J.R.R. Tolkien, ambientada en el nebuloso tiempo que separa al Hobbit y el inicio de La Comunidad del Anillo. El trabajo de recreación de Mordor y la profundidad de muchas de las argumentaciones que articulan Sombras de Mordor quedan fuera de toda duda, todo barnizado con una capa de fidelidad al material original en lo más evidente. Sin embargo, como suele pasar en este tipo de historias fuera del canon, hay detalles que chirrían y que harán que los fans acérrimos de la obra rechinen un poco los dientes, aunque nada del calibre de un Jar Jar Binks. Por lo demás, una historia algo ligera, pero bien apuntalada, cuyo mayor interés reside en unas mecánicas de juego muy bien llevadas y en el interesante sistema Némesis.
Antes de pasar a detallar los intersticios de este sistema, conviene resaltar que la base jugable de Sombras de Mordor se asienta sobre tres pilares bien definidos: mundo abierto sin restricciones, un sistema de combate que recuerda al de la serie Batman de Rocksteady y toneladas de plataformeo y parkour del simple, del que se hace casi automático.
UN BUEN DETALLE
Para añadir algo de variedad están los poderes y habilidades del montaraz protagonista de Sombras de Mordor. De esta forma se introduce el arco y el sigilo, que dotan de mayor riqueza al lienzo pintado por Monolith. En ambos casos se trata de mecánicas básicas, que no son precisamente un dechado de profundidad (las flechas son de un tipo y el sigilo no presenta trucos especialmente novedosos más allá del simple juego del gato y el ratón), sin embargo los cambios de ritmo y variedad de la propuesta son tan frecuentes que esto no llega a suponer un obstáculo en ningún momento.
A esto hay que añadir una continua evolución del personaje, que lleva a Talion de ser poco más que un guerrero genérico a volverse una auténtica amenaza para el Señor Oscuro. El sistema de mejora está magnificamente llevado y nos obliga a combinar tareas secundarias con misiones principales y a tener que meter las narices en los conflictos intestinos de las tropas Uruk-Hai.
SISTEMA NÉMESIS
El sistema Némesis, es una de las características más importantes de Sombras de Mordor, y motor principal tanto de la trama como de la jugabilidad. Sobre el papel se trata de un sistema de jerarquías en el ejército orco que implica que unos mandos están subyugados a la voluntad de otros. Cada uno de estos mandos es único y tiene habilidades diferentes y aleatorias. Unos pueden tener miedo al fuego, otros ser resistentes a un determinado tipo de ataques, otros odiar a los traidores... Configurando así un tango de enemigos que no solo se ven distintos, sino que además se comportan diferente.
Lo mejor llega cuando se descubre que estos seres no titubean a la hora de echarse la zancadilla en busca de poder, y que cuando unos mandos mueran, otros les sustituirán (mejor si son de los que controlamos y ayudamos). Además, hay que añadir que estos seres tienen memoria. Si nos vencen serán ascendidos, si escapan, nos recordarán y volverán más fuertes. Incluso pueden llegar a fingir la muerte para evitar que les mandemos al otro barrio.
EL VEREDICTO
Para el ojo no entrenado, estamos ante una pequeña adaptación de los juegos de Batman al mundo de la Tierra Media, sin embargo Sombras de Mordor es mucho más, distanciándose del resto de juegos de mundo abierto por saber dotar a los enemigos de una personalidad única diferenciatoria, haciendo que incluso los encuentros fortuitos tengan un sabor característico. A esto hay que añadir la calidad de la producción, la variedad de las misiones, lo divertido de los combates... En resumidas cuentas, el juego que todo el mundo estaba esperando basado en la jugosa licencia de El Señor de los Anillos.
Nintendo nos tiene acostumbrados a no seguir el camino recto y a explorar rutas nada sencillas cuando uno va solo. Ha sido su máxima en los últimos años. Así es Nintendo y precisamente por ello sobrevive.
La compañía japonesa lo hizo con su portátil 3DS, todo un fenómeno que nadie pudo replicar, y posteriormente con la Nintendo Wii, un revulsivo en la manera de jugar. En ese caso sí que recibió respuesta, tardía pero contundente y mejorada, principalmente por parte de Microsoft con su Kinect. Con la siguiente consola de sobremesa tocaba pasar página y alejarse de la consola casual. Pero la Wii U no le salió bien. En ella pudimos comprobar algunas ideas de alejamiento de la consola de sobremesa tradicional con ese mando con el que jugar sin necesitar otra pantalla. Esa idea es uno de los pilares que muchas marcas y plataformas están explorando: jugar con la potencia de una sobremesa pero con la libertad de hacerlo donde y cuándo queramos.
La pantalla es la consola
Hablar del diseño de la Nintendo Switch es complicado. Mucho. La realidad es que estamos ante una especie de tablet con corazón Tegra al que se incorporan diferentes elementos, desde mandos laterales a una base, para que inmediatamente sea otra cosa diferente: sobremesa que conectamos a un televisor, portátil o hasta pantalla para jugar en cualquier lado.
Salvando algunas pegas como la memoria interna, el dificilísimo reto de crear una consola de sobremesa a la vez que portátil le ha salido de cine a Nintendo
Esa ambición desmesurada por abarcar cualquier campo del juego en la actualidad (menos la VR) les ha quedado realmente bien. Cuando está colocada en su base, la Nintendo Switch aparenta como otra consola de sobremesa pero en formato muy compacto.
La Nintendo Switch como consola portátil
A falta de ver qué juegos sacan partido del rendimiento de la Nintendo Switch, porque el nuevo Zelda no lo hace, el atractivo hoy en día de la nueva consola de Nintendo es poder llevárnosla con nosotros y seguir jugando como si nada. Al mismo juego y con la misma fluidez que en modo de televisor o sobremesa.
Lo hacemos en su pantalla de 6,2 pulgadas y resolución 720p donde el nivel de detalle es suficiente para disfrutar de un juego como Zelda. Solo podríamos objetar, como pasaba con la memoria interna, que no se haya subido el nivel de la misma en cuanto a resolución. Si en teléfonos o tablets tenemos paneles de máxima calidad, no queremos menos en un dispositivo como éste. Pero seguramente el precio contenido no habría sido posible.
Ni portátil ni sobremesa: solo para momentos puntuales
Un tercer modo de uso de la Switch de Nintendo se da cuando ni la tenemos acoplada con los Joy-Con ni colocada en la base. En esa situación la consola hace las veces de pantalla mientras usamos los mandos de manera externa. Aquí, por el tamaño de la pantalla, no es algo en lo que vayamos a pensar más que en situaciones muy concretas como una partida rápida entre amigos o en el tren. ¿A qué emociona pensar un trayecto en tren jugando a Zelda casi como si estuviéramos en el salón de casa?
En ese modo entra en juego el soporte plegable para la Switch. Aquí Nintendo no se ha esforzado nada y además de ser un elemento endeble y de plástico, no es sencillo de abrir ni admite diferentes inclinaciones, lo que limita la experiencia de juego según la situación.
La PS4 Pro pasa por ser la consola respecto a la cual más dudas nos han llegado ¿es compatible con PS4? ¿Qué cambia? ¿Es de verdad 4k? si tengo ya una PS4, ¿merece la pena la Pro? ¿hay valor real o más bien una operación de marketing bien trabajada por parte de Sony?
Ni si quiera con Xbox One S nos había sucedido. Y no es de extrañar, PS4 Pro supone un cambio mayor en el ciclo clásico de consolas al incorporar mucha más potencia gráfica y hacer gala de mover juegos - y no sólo vídeo - en 4k.
LAS MEJORAS
Las mejoras lo son sobre todo en la potencia gráfica: se dobla el número de "cores" de la GPU y además se aumenta la velocidad de los mismos de 800 Mhz a 911 Mhz pudiendo ofrecer un rendimiento 2.3 veces mayor con todos funcionando a la vez.
La memoria gana en velocidad y un giga para aplicaciones "no juegos" más poder manejar el interfaz de la consola en 4K; mientras, la CPU apenas gana un poco de velocidad con la idea de contener el precio. Se añade un puerto USB 3.1 y se parte del tera en disco duro (Sony sigue sin dejarnos pasar los juegos a un disco por desgracia), del que algo más de 860 gigas están disponibles para el jugador.
Hay pequeños cambios en diseño. La nueva consola es más grande y más pesada, pero no tanto como para resultar un problema. Un cambio a mucho mejor ha sido el hecho de separar más los botones de encendido y sacar disco, que en la original estaban demasiado juntos. Por lo demás, un buen diseño que sigue funcionando
PROBLEMAS
Primer problema ¿Qué juegos vienen actualizados para el nuevo modelo? Aquí empezamos afrontando uno de los dilemas para Sony: para que un juego aproveche el nuevo hardware el desarrollador tendrá que realizar una adaptación y distribuir una actualización. La lista de lo que vamos a tener es amplia, pero a priori nada marca en la biblioteca los juegos 4K de los que no.
Y tenemos un segundo problema, según lo que decida desarrollador tendremos desde juegos nativos 4K (que sí, que los hay, aunque serán los menos) hasta diferentes grados y técnicas de escalado.
MEJORAS
Empezamos la prueba por uno de nuestros juegos favoritos que además viene con la vitola de ser 4K "nativo", el The Last of Us... pero eso sí, sólo cuando seleccionamos fijar a 30 fotogramas por segundo.
¿El resultado? Muy bueno, sobresaliente: comparamos el juego y varias escenas de las "difíciles" (muy contrastadas, con luces muy brillantes y sombras, más algo de naturaleza y los personajes) y la mejora gráfica está ahí. Gráficamente el juego da un paso adelante: comparado con la versión PS4 estándar gana mucho en detalles gráficos.
EN RESUMEN
La PS4 ya era buena, la PS4 Pro es mejor: la consola más potente del mercado y una experiencia que si tienes tele 4K merece mucho la pena.
En contra de ella: no podemos guardar clips jugados en resolución 4k, no tiene blu-ray 4k, es más grande y con algo más de calor y ruido, nada de juegos AAA nativos 4K.
A favor de ella: es la consola de videojuegos más potente que se puede comprar hoy con una muy buena calidad/precio, el escalado checkboarding da un resultado mucho mejor de lo que suena, mejora incluso algunos juegos antiguos hasta en teles 1080p, por fin han separado los malditos botones de encendido y sacar disco.